Recuperando el ritmo

Tras una etapa marcada por compromisos y ciertas dudas, por fin he podido dejar atrás el rodillo y volver a la carretera. Cambiar las sesiones en rodillo por salidas reales ha sido un soplo de aire fresco, tanto física como mentalmente.

La salida del pasado domingo con la agrupación fue especialmente rápida. Aunque durante buena parte de la ruta rodé arropado en el grupo, no quise limitarme a ir a rueda: también di relevos y me exigí cuando tocaba. Las sensaciones empiezan a ser buenas. Aún estoy lejos de mi pico de forma —siempre hablando en términos “globeros”—, y la edad empieza a notarse, pero noto que el cuerpo responde y que el progreso está ahí, poco a poco.

Este año la planificación ha brillado por su ausencia, por diversos motivos, así que me doy por satisfecho con los avances. Cada salida suma. Solo espero que las lesiones y el día a día me den un respiro, y me permitan seguir disfrutando de esta pasión, que es también mi mejor vía de escape.