Historia
Me gusta mantener la información organizada, documentar mis proyectos (como mi homelab) y automatizar tareas. Y durante mucho tiempo, mi herramienta principal para la gestión del conocimiento fue Org-mode dentro del venerable Emacs.
Esta es la historia de por qué abandoné la comodidad de Org-mode, coqueteé con Obsidian y finalmente encontré Trilium Notes.
Org-mode: Anclado en el escritorio
Mi época con Org-mode fue, sin duda, una de las más productivas a nivel técnico. La integración con diferentes servicios era fantástica: gestión de agenda, sincronización con CalDAV, planificación de mis tareas y, sobre todo, la magia de ox-hugo para exportar directamente las publicaciones de este mismo blog. Todo fluía maravillosamente… siempre y cuando estuviera sentado frente a mi ordenador.
Para mí, el gran talón de Aquiles de Emacs (y por extensión de Org-mode) es la falta de un cliente decente para dispositivos móviles. La sincronización de mis archivos .org la realizaba a través de Syncthing, lo cual funcionaba a la perfección entre mis equipos de escritorio e incluso en mis dispositivos móviles. Sin embargo, intentar consultar o editar una nota rápidamente desde el móvil era un suplicio. Aunque para dispositivos Android estaba disponible Orgly —descontinuado y vuelto a nacer mediante su fork Orgly-revived—, la experiencia dejaba mucho que desear. Necesitaba que mis notas fuesen accesibles desde cualquier lugar y Emacs no me lo permitía de forma ágil.
Obsidian: Comunidad, Plugins y Dudas de Licencia
Buscando una solución que resolviera el problema de la movilidad, me dejé llevar por la corriente. Todo el mundo me hablaba maravillas de Obsidian, y no es para menos: tiene un cliente oficial para móviles bastante pulido, su ecosistema de plugins es gigantesco y hay miles de tutoriales disponibles.
Sin embargo, había dos “peros” con Obsidian:
- La Sincronización: Para sincronizar las notas de forma “oficial” y sin complicaciones, Obsidian te empuja a usar su servicio de pago, Obsidian Sync. Aunque existen alternativas comunitarias autoalojadas como Remotely Save (que permite sincronizar vía WebDAV, S3, etc.) o Obsidian Livesync, pero la experiencia no siempre es tan transparente como uno desearía.
- La Licencia: Este fue el punto más crítico para mí. Obsidian no es software libre. Su licencia es privativa, aunque es gratuita para uso personal. Esto siempre me dejó con la mosca detrás de la oreja. La historia de la tecnología está llena de casos de software que, tras hacerse popular, cambia sus políticas, cierra funciones tras un muro de pago o cambia a modelos de suscripción abusivos (como ocurrió con Evernote en su día).
Quería recuperar el control total sobre mis datos y asegurarme de que la herramienta que usaba respetaría esa filosofía a largo plazo.
Trilium Notes
Buscando alternativas verdaderamente libres y de código abierto (como Logseq, Joplin o AppFlowy), me topé con Trilium Notes. Desde el primer momento, encajó con mi forma de trabajar.
Trilium Notes es una aplicación de código abierto para tomar notas y organizar tu base de conocimiento personal. Puedes usarla localmente en tu escritorio o sincronizarla con tu propio servidor para tener tus notas disponibles en cualquier lugar.
Opté por Trilium Notes principalmente por su arquitectura. Permite levantar una instancia en modo servidor (ideal para mi Unraid) que se encarga de sincronizar las notas entre todos mis dispositivos. Además, puedo acceder a mi base de conocimiento vía web a través de mi VPN (WireGuard), e incluso cuenta con clientes móviles o aplicaciones PWA .
Tal y como destacan en su web oficial, Trilium Notes se centra en tres pilares:
- Organización: Permite estructurar notas en un árbol jerárquico infinito, donde una nota puede existir en múltiples lugares simultáneamente (clonación). Esto es ideal para documentar configuraciones de servidores, donde un mismo servicio puede pertenecer a varios proyectos.
- Productividad: Integraciones nativas como notas de díario vinculadas al calendario, y atributos (etiquetas y metadatos) que pueden ser heredados, lo que permite crear sistemas complejos.
- Múltiples Representaciones y Seguridad: No estás limitado a notas de texto. Trilium Notes soporta notas de código, díagramas Mermaid, pizarras Excalidraw y tablas de relaciones. En cuanto a la seguridad, las notas pueden ser encriptadas de forma transparente a nivel de base de datos.

Ventajas de Trilium Notes frente a Obsidian
El cambio a Trilium Notes me ha aportado beneficios en mi día a día:
- Workspaces Unificados: En Obsidian, para separar mis notas de trabajo de las personales, tenía que abrir dos instancias distintas para administrar diferentes Vaults. En Trilium Notes, basta con crear diferentes Workspaces dentro de la misma interfaz, lo que agiliza muchísimo el cambio de contexto.
- Automatización y Scripting: Aquí es donde Trilium Notes brilla. Gracias a su potente API y la posibilidad de escribir scripts en JavaScript, he automatizado procesos complejos. Puedo generar gráficos con estadísticas del blog o incluso publicar nuevos artículos mediante conexión SSH directamente desde Trilium Notes, sin abrir una terminal externa.
- Gestión Nativa Integrada: A diferencia de Obsidian, que depende de plugins de terceros para casi todo, Trilium Notes trae de serie un gestor de tareas (TODO) nativo, notas de díario (Day notes), calendario integrado y un sistema robusto de plantillas, entre otras características.
- Atributos y Metadatos: Las notas en Trilium Notes pueden tener atributos (etiquetas, propiedades) que facilitan enormemente la organización y las búsquedas. Lo mejor es que estos atributos pueden ser heredados por las notas hijas, creando estructuras de datos muy potentes.
- Visualización Avanzada: Soporta nativamente la creación de díagramas Mermaid y díagramas estilo pizarra (canvas) mediante Excalidraw integrado.
- Software Libre y Autoalojado: Al ser Open Source, tengo la tranquilidad de que mis datos son míos y de que no habrá sorpresas de licencias en el futuro.

Desventajas
No todo es perfecto. Comparado con Obsidian, Trilium Notes tiene algunas carencias:
- Curva de Aprendizaje: Aunque la migración fue fácil, aprovechar todo su potencial (especialmente el scripting) requiere tiempo y conocimientos de programación, aunque si no los tienes, hoy en día las IAs te pueden ayudar con ello.
- Ecosistema de Plugins: La comunidad de Trilium Notes es más pequeña, por lo que no encontrarás miles de plugins listos para instalar como en Obsidian. Las funcionalidades extra a menudo te las tienes que programar tú mismo.
- Formato Nativo: A diferencia de Obsidian, que guarda los archivos en Markdown plano directamente en el sistema de archivos, Trilium Notes guarda todo en una base de datos (SQLite). Aunque permite importar y exportar fácilmente (la migración desde Obsidian importando mis archivos Markdown como notas de texto nativo fue muy sencilla), no tienes esa facilidad de leer un fichero
.mdcon cualquier editor de texto.
Conclusión
Aunque solo he arañado la superficie de lo que Trilium Notes puede llegar a ofrecer. La combinación de organización jerárquica, atributos heredados y scripting lo convierte en una herramienta muy potente.
Si valoras el software libre, tienes tu propio servidor y te gusta tener el control absoluto (y automatizado) de tus notas, te recomiendo que le des una oportunidad a Trilium Notes.
Espero que te haya gustado, pasa un buen día. 🐧